Para crear un espacio abierto pero bien definido, nuestro estudio ha reconfigurado este piso de 2.200 pies cuadrados destinado a una pareja cuyos hijos ya se han independizado y que son amantes del arte, utilizando detalles en el techo y una pared de cuarcita retroiluminada de 30’ para guiar el flujo del espacio. Las texturas en tonos grises y los suelos de ipé sirven de telón de fondo para las vistas al mar y las obras de arte de gran impacto. Un lavabo hecho a medida, inspirado en el anillo de compromiso de la propietaria, aporta un toque personal, mientras que los elementos escultóricos repartidos por todo el espacio aportan elegancia, funcionalidad y significado.












